
Test Genético de Rendimiento Deportivo
SportChip® es
un test importante genético en tecnología biochip,
diseñado bajo bases científicas con el objetivo de:
- Valorar o Predecir con una aceptable especificidad
el Riesgo de muerte súbita o de otras complicaciones
cardiovasculares relacionadas con la actividad física
sistematizada y la práctica deportiva.
- Ayudar en la selección personalizada del
tipo de Actividad Deportiva y las características
cuantitativas y cualitativas de los planes de entrenamientos.
- Modular aspectos relacionados con la Alimentación
y el Control Ponderal.
- Predecir el margen de respuesta neurovegetativa
al stress y las situaciones de tensión propias
de la actividad deportiva competitiva.
- nformar sobre posibles riesgos futuros de tendencias
a la Obesidad, Hipetensión Arterial, Sindrome Metábolico
o Diabétes, situaciones que incluso van más allá de
la propía Actividad Física o Deportiva Actual.
Es una prueba que es necesario realizar sólo una
vez en la vida y que brinda beneficios por siempre y para siempre y que incluso
si tienes la posibilidad de realizarla a un grupo de alumnos o deportistas
puede resultarles económicamente más favorable.
SportChip® es
un DNA-chip de genotipado diseñado para la detección
de 36 polimorfismos o SNPs en 20 genes relacionados con los siguientes
5 apartados.
Informe del Perfil Genético
Basta una muestra de saliva o sangre para conseguir
una información genética fiable, clara y muy fácil
de interpretar mediante el informe que se obtiene como resultado
de esta prueba.
A continuación recogemos una imagen del informe que obtenemos
con nuestro SportChip®,
aunque cada apartado se desarrolla a nivel individual evaluando el
riesgo y predisposición hacia cada uno de ellos:

Genes relacionados con fenotipos hemodinámicos de respuesta
al entrenamiento físico
Nuestro sistema cardiovascular, que incluye el corazón, los
vasos sanguíneos y la sangre, tiene muchas funciones, incluidas
las de nutrición, protección e incluso la de transporte
de deshechos. El sistema debe llegar a todas las células del
cuerpo, y debe poder responder inmediatamente a cualquier cambio
en el ambiente interno para mantener todos los sistemas del cuerpo
funcionando con la máxima eficacia. Incluso cuando estamos
en reposo, nuestro sistema cardiovascular trabaja constantemente
para satisfacer las demandas de los tejidos de nuestro cuerpo. Pero
durante el ejercicio se impone un número más elevado
de demandas mucho más urgentes sobre este sistema, e indiscutiblemente,
la genética determina nuestro mayor o menor potencial innato
para hacer frente a estas exigencias.
Además, el SportChip® pretende ayudarle a identificar aquellos casos que tengan algún
grado de riesgo a accidentes cardiovasculares fatales y así poder
establecer las medidas de prevención oportuna que eviten complicaciones
mortales.
Por último, se sabe que las principales causas identificables
de muerte súbita en deportistas son la enfermedad ateromatosa
coronaria (>30 años) y la miocardiopatía arritmogénica
y la hipertrofia ventricular izquierda severa (<30 años),
aunque también se sabe que algo más de un 30% de las
muertes súbitas en deportistas menores de 30 años son
de origen indeterminado. Mutaciones en varios genes involucrados
en la formación del desmosoma aumentan las posibilidades de
muerte súbita con el ejercicio al originar displasia arritmogénica
del ventrículo derecho. El gen de la desmogloina-2 (DSG-2)
es uno de los varios genes en los que se han descrito mutaciones
que originan displasia arritmogénica del ventrículo
derecho, una de las principales causas de muerte súbita en
deportistas menores de 30 años.
El objetivo de incluir esta variable genética en SportChip® es ayudar a identificar aquellos casos que tengan riesgo a accidentes
cardiovasculares fatales y así poder establecer las medidas
de prevención oportunas que eviten complicaciones mortales.
SportChip® incluye el análisis de 5 mutaciones descritas en
el DSG-2 asociadas a muerte súbita, (<10% de los casos
de miocardiopatía arritmogénica), ayudando así a
identificar aquellos casos cuyo riesgo de muerte súbita se
deba a estas mutaciones.
Si se utiliza esta herramienta diagnóstica no sólo
pueden establecerse medidas preventivas por parte del equipo médico,
sino que se puede identificar a los deportistas con mayor riesgo
y, por tanto, tener previsto personal entrenado en reanimación
cardiopulmonar (RCP) con un desfibrilador a pie de campo. Hay que
tener en cuenta que las posibilidades de supervivencia tras una muerte
súbita disminuyen entre un 7 y un 10% por cada minuto que
se tarde en desfibrilar, mientras que una vez transcurridos 10 ó 12
minutos, las probabilidades son prácticamente nulas.
SportChip® analiza 9 polimorfismos en 4 genes involucrados en la
hemodinámica y respuesta al entrenamiento.
Genes relacionados con índice de masa corporal y el patrón
de distribución de la grasa corporal
Existen suficientes evidencias que indican que la acumulación
de grasa corporal tiene una base genética, algo válido
no sólo para las formas monogénicas de obesidad, sino
también en la obesidad común.
Durante toda la evolución de la especie humana la obtención
y el gasto de energía han estado balanceados. Sin embargo,
en la actualidad el ser humano se ha convertido en el único
animal capaz de ingerir enormes cantidades de kilocalorías
en forma de alimentos, sin gastar ni una sola kilocaloría
muscular para conseguirlas.
La acumulación de grasa es fundamental para la supervivencia
en periodos de escasez de nutrientes, por lo que se encuentra bajo
control genético. A lo largo de la historia de la humanidad
ha existido una selección positiva hacia aquellos individuos
con una predisposición genética a acumular grasa. Cuando
no existe restricción nutricional y aumenta el sedentarismo,
las personas que tienen una dotación genética que predispone
a la acumulación de grasa pueden desarrollar obesidad.
SportChip® analiza 7 polimorfismos en 6 genes involucrados en el
desarrollo y distribución de la masa corporal.
Genes relacionados con metabolismo de la glucosa
/ insulina y la actividad física
El ejercicio físico es un importante estímulo para
la regulación de múltiples procesos metabólicos
en el músculo esquelético.
El ejercicio físico está asociado a un mejoramiento
en la homeostasis de la glucosa y en la sensibilidad a la insulina.
Esto se debe a que el entrenamiento físico induce modificaciones
en la expresión y actividad de proteínas claves involucradas
en la cascada de señalización de la insulina, manifestándose
un incremento en el transporte de glucosa en el músculo esquelético.
SportChip® analiza 7 polimorfismos en 6 genes involucrados en el
metabolismo de glucosa/insulina y actividad física.
Genes relacionados con metabolismo lipídico
Todos sabemos que el ejercicio contribuye a la pérdida de
peso aún sin dieta; que reduce los factores de riesgo cardiovascular
y finalmente que contribuye a la reducción de la grasa corporal,
en particular la grasa abdominal. Varios estudios han confirmado
que tiene claro efecto en el perfil lipídico, con reducciones
de 15% en el colesterol total, 13-15% en triglicéridos y aumento
de 12 a 18% en cHDL.
Por regla general se recomienda realizarlo al menos cinco veces
por semana, durante un mínimo de 30 minutos diarios. En algunos
casos puede aconsejarse fraccionar el ejercicio en dos períodos
de 15 minutos cada uno, en personas con enfermedades que impliquen
limitaciones en la intensidad del ejercicio.
El ejercicio, especialmente el de intensidad leve, produce un aumento
en la sensibilidad a la insulina. Al comienzo del ejercicio leve,
la lipólisis incrementa rápidamente en casi 3 veces,
aumentando de este modo, la disponibilidad de ácidos grasos
libres. Esto ocurre en todos los sujetos independientemente de su
IMC, ya que no se ha encontrado en ellos ninguna alteración
a este proceso. En la medida que los programas de ejercicio leve
a moderado facilitan la pérdida de peso, aún ejercicios
de baja intensidad pueden mejorar la sensibilidad a la insulina a
través de la pérdida de grasa corporal.
SportChip® analiza 7 polimorfismos en 4 genes involucrados en el
metabolismo lipídico y la actividad física.
Genes relacionados con la respuesta frente al estrés oxidativo
Se sabe que el ejercicio físico es una fuente importante
de producción de radicales libres y por tanto, un factor de
estrés oxidativo importante a considerar. La valoración
del grado de vulnerabilidad que tenemos frente al estrés oxidativo
es un apartado muy amplio, podemos encontrar algunos marcadores que
nos darían una aproximación bastante objetiva si queremos
estimar en qué medida dicho factor contribuye a nuestro riesgo
vascular global.
Con la aplicación de los polimorfismos genéticos incluidos
en la versión actual del SportChip® pretendemos explicar algo
que usted ha constatado en su práctica habitual, porqué cada
persona tiene una respuesta diferente aún frente a una misma
carga de trabajo o nivel de entrenamiento. Estas diferencias se evidencian
en el tiempo de respuesta (rápida o lenta) o en la magnitud
del cambio (grande o pequeño) y en gran medida, la genética
determina esta variabilidad. En las personas obesas se deben manejar
cargas de trabajo que mejoren la calidad de las estructuras musculares
y articulares, lo que implica ejercicios de sobrecarga o con pesos
adicionales sobre diversas palancas, que permiten a su vez optimizar
el entrenamiento.
Cuando la producción de radicales libres excede la capacidad
antioxidante del organismo, se genera un desequilibrio que provoca
estrés oxidativo y daño celular, por tanto la intensidad
y duración del ejercicio serán factores importantes
relacionados con la producción de estos radicales libres.
SportChip® analiza 14 polimorfismos en 7 genes involucrados en la
defensa antioxidante. |